La brevedad de la memoria colectiva

La brevedad de la memoria colectiva

Nos recordaba la profesora C. M. Reinhart al recibir el premio de Economía Rey Juan Carlos, que la naturaleza íntima de las crisis financieras que originan catástrofes económicas, tiende a reproducirse una y otra vez, y ello porque «nuestra memoria colectiva tiende a ser corta». Y concluía así en su excelente intervención expuesta en Madrid el pasado 11 de diciembre: «Es necesario repetir las recomendaciones». Y desde este marco, ¿por qué debemos atisbar que el precipicio por el que se puede deslizar, desde el punto de vista económico España se encuentra demasiado cerca? Pues sencillamente por tres motivos.

El primero, porque no vemos, por parte alguna, un propósito de reducir el formidable desequilibrio presupuestario que existe en España. Lo que se adivina en este sentido, en relación con los intentos derivados, con el reciente viaje a Barcelona del Gobierno, es que esa situación se agravará.

El segundo, es ignorar los enlaces entre flexibilidad laboral y desempleo. La puerta hacia una política peligrosísima, que ni siquiera, se liquidó al aprobar en el Congreso los Pactos de la Moncloa. La causa la explicó con claridad Fuentes Quintana cuando condenó la sumisión del Gobierno ante los sindicatos para conseguir su favor. Y eso a pesar de que el fantasma de la curva de Phillips llama con claridad a nuestras puertas.

El tercero, es la ruptura del mercado interior, ya fracturado en alto grado por cesiones a las autonomías, pero en estos momentos, amenazado seriamente por las cesiones provocadas por la acción de una serie de partidos separatistas que sostienen al actual Gobierno. En este caso no es que se olvide a la profesora Reinhart, en su intervención reciente, o el artículo famosos de A. W. Phillips en «Economics», en noviembre de 1958, sino al propio Adam Smith y su obra capital «La Riqueza de las Naciones» publicado en 1776.

Igualmente eso es lo que genera que España se situara en el puesto 26 de 28 países en riesgo de pobreza de la población de 18 años en 2016 y 2017. Nuestra vecina Italia está en el puesto 24. En cambio cuando se analiza el porcentaje de la población que vive en un ámbito básico de vivienda y servicios complementarios peores en el conjunto de la UE, España se encuentra en el puesto 18, con prácticamente los mismos índices que Dinamarca (17) y Holanda (19) y levemente mejor que el Reino Unido (20).
Source: ABC

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